
Aquí encontrarás algunos consejos específicos que pueden ayudarte a superar las dificultades para conseguir o mantener una erección. Lee más sobre problemas de erección.
Para obtener consejos generales sobre cómo controlar la ansiedad y aumentar la excitación, lee controlar la ansiedad y aumentar la excitación».
Evita las erecciones matutinas
Algunas personas con dificultades de erección siguen teniendo erecciones por las mañanas. Si es así, puede resultar tentador intentar aprovecharlas para mantener relaciones sexuales. Sin embargo, las erecciones matutinas suelen ser un signo de que la vejiga está llena, ¡más que de una excitación real! Por lo tanto, utilizar una erección matutina para mantener relaciones sexuales puede suponer una mayor presión para ti y hacer que la erección no dure tanto, ya que no estás tan excitado como podrías estarlo.
Cómo conseguir y perder erecciones
Perder la erección puede hacernos sentir vergüenza. Esto puede provocarnos preocupación de cara a la próxima relación sexual, lo cual es normal, pero no ayuda en nada. Si nuestro cerebro aprende que perder la erección provoca vergüenza o angustia, reaccionará como si perderla fuera algo peligroso. Una vez que esto ocurre, se vuelve físicamente difícil conseguir una erección (lee más sobre qué ocurre esto).
Por lo tanto, si tu reacción ante la pérdida de la erección durante el acto sexual es sentir ansiedad o preocupación, te resultará mucho más difícil recuperarla. En cambio, debemos enseñarle a nuestro cerebro que perder la erección no supone una amenaza; de hecho, podemos recuperarla sin necesidad de preocuparnos.
- Tócate o acaricia tu pene y concéntrate en lo que te resulta placentero.
- Una vez que consigas una erección, intenta mantener el pene erecto durante unos segundos y, a continuación, deja de tocarte.
- Deja que la erección desaparezca. Esto puede tardar varios minutos.
- Cuando vuelva a estar flácido, vuelve a tocarte el pene y concéntrate en lo que te resulta placentero.
Prueba este ejercicio dos veces seguidas, una vez al día (toque – erección – parada – toque – erección – parada).
Al principio, puede que te resulte difícil recuperar la erección. Si esto ocurre, tómate tu tiempo para relajarte y conectar con aquello que te excita (el contacto físico, los recuerdos, el porno). Si aún así no consigues tener una erección, no pasa nada: simplemente para y vuelve a intentarlo en otro momento. Es normal no poder tener una erección en todo momento y, a veces, las circunstancias no son las adecuadas; simplemente vuelve a intentarlo en otro momento.
Masturbarse con concentración
El objetivo de este ejercicio es descubrir qué sensaciones te resultan placenteras durante la masturbación. No es necesario que tengas una erección, pero no pasa nada si la tienes.
- Dedica un rato a relajarte, por ejemplo, escuchando música o dándote un baño.
- Piensa en experiencias sexuales o en tus fantasías, o mira porno para ayudarte a ponerte a tono.
- Cuando estés listo, empieza a tocarte el pene y concéntrate en las sensaciones que te resultan placenteras. Experimenta con diferentes movimientos, tipos de contacto y velocidades, y aplica más o menos presión. Tócate el pene desde la base hasta la punta, y toca también otras partes de tu cuerpo.
- Intenta dedicar 15 minutos a este ejercicio, aprendiendo sobre tu cuerpo y las sensaciones que te resultan placenteras. Si sientes que estás a punto de eyacular antes de llegar a ese tiempo, deja de masturbarte y espera a que el impulso remita; después, vuelve a continuar. No es necesario que eyacules durante este ejercicio.