
La mefedrona es un estimulante sintético de la familia de las catinonas que suele venderse en forma de polvo blanco o amarillento.
- También conocido como
- MCAT, 4MMC, «meow meow»
Se puede esnifar, mezclar con una bebida, tomar en cápsula (envueltos en papel o introducidos en una cápsula y tragados), introducir por vía anal (con una jeringuilla) o inyectar.
Efectos eufóricos
La mefedrona hace que la gente se sienta muy habladora y llena de energía. Provoca euforia y mareos, además de aumentar el deseo sexual.
A veces puede hacerte sentir como si el tiempo se distorsionara y, tras un consumo especialmente intenso, puedes experimentar alucinaciones visuales.
Bajones
Entre los efectos secundarios se incluyen dilatación de las pupilas, visión borrosa, rechinar de dientes, palpitaciones, ansiedad, insomnio, fluctuaciones de temperatura y, en algunos casos, alucinaciones y desmayos.
La mefedrona es una sustancia irritante y suele provocar inflamación. Esnifar mefedrona puede provocar hemorragias nasales. Ingerirla mezclada con una bebida puede provocar dolor de garganta.
La bajada suele provocar estados de ánimo deprimido prolongados y puede incluir erupciones cutáneas y coloración azulada en las extremidades (dedos de las manos y de los pies).
Riesgos para la salud
Al ser un agente inflamatorio, resulta especialmente dañino para las venas si se inyecta. Su consumo prolongado se ha relacionado con casos de psicosis y también se han registrado fallecimientos.
Información útil
El mejor consejo para reducir los riesgos (aparte de no consumirla en absoluto) sería inhalarla en un papel de fumar o en una cápsula, para evitar irritaciones en las fosas nasales, las venas y la garganta.